miércoles, 20 de julio de 2011

Las pupilas inquietas, clavadas fijamente en el ritmo de tus dedos.
Las paredes de las calles temblaban sonrientes con el simple hecho de escucharte.
Todos los oídos del mundo deberían haberte sentido en ese momento,
al igual que a mi, a todos se les habría erizado el cuerpo con lo agudo de tu música.
Me hipnotizaste de arriba a abajo por unos segundos, la lástima es que no durase más tiempo.

martes, 12 de julio de 2011

Tumbado. Con los ojos abiertos, y la mirada quieta. 


Si abro la boca le muerdo al cielo.
Si cierro los ojos se me nubla el sueño.
Si quiero algo es comerte la boca.
Si estiro los brazos te rompo los huesos.
Si saco la lengua ofendo al viento.
Si pestañeo, por milésimas se me pierde el mundo.
Si me pierdo en el mundo ya no te veo el pelo.


Lo mejor entonces será cerrar los ojos, que aunque se me nuble el cerebro y me encapriche de sueños, ni  muerdo, ni rompo, ni ofendo, ni pierdo. 

lunes, 11 de julio de 2011

En un bar de esos de los buenos. Con ritmos eléctricos, pero de los buenos.
Con compañía de la buena. A buenas horas, y con las mangas verdes. La boca roja, los ojos negros.
Noches buenas, buenas. Y lo digo dos veces, porque 3 es increíble y una insuficiente.


miércoles, 6 de julio de 2011

A estas horas todas estaremos naranjas, por culpa de la maldita playa. Aunque mereció la pena, Por eso de poder meter los pies dentro de la arena, rozar la sal, y tragarnos el sol; por ello ahora nos quema la piel.

Me falla la imaginación.