miércoles, 27 de abril de 2011

tacatatacatá







La envolvieron las ramas y la llevaron al baile.
Ella giró;
Y giró,
y giró,
y giró. 


Finalmente cayó al suelo. Agotada, mareada: pero aún así se volvió a levantar. Comenzó de nuevo el vals.

sábado, 23 de abril de 2011

Puedes entrar por mis ojos.


Extrañamente y con una sensación un poco escalofriante, amo esta foto.

23 de abril del 2011

Nos pasamos la vida disparando. Disparando balas, disparando palabras, fotografías, insultos, borracheras, sonrisas, besos, orgasmos, y hasta puños. En serio que nos pasamos la vida disparando; escupiendo.
Atacando. Defendiendo. 
El problema es el de siempre: solo cuando la bala está en el aire nos damos cuenta del error.
Cuando ya has gritado cabreado, cuando una misera cosa varia delante de tu objetivo, cuando llevado por el orgullo herido has escupido hasta el ultimo insulto aprendido,  cuando te has dejado llevar por manos desconocidas: te ardían los labios ¿verdad?, en ese momento todo ESTALLA. 
No sabemos que estamos haciendo, porque lo estamos diciendo, que coño ha pasado y cómo hemos llegado a eso. Te has enredado en tantas cosas, que cómo trenzarlas de nuevo...Es una pausa en el tiempo, dan ganas de echar a correr, de salir de puntillas, de cerrar la boca, de dejarlo todo a medias, de vomitar hasta que no quede ni un resto de aquel podrido momento, de romperlo todo. Te tiembla la mente. Te revienta el cuerpo. Es cuando recapacitamos y a todos nos entran ganas de que nos trague la tierra a bocados. 
De que nos devoren rápido, para sufrir menos.

martes, 19 de abril de 2011

incluso a oscuras, pudimos ver.


                                              -Fotografiar es saber mirar- me dijiste una vez.

                                   Desde entonces estoy en ello: Sigo mirando a todas partes. Ojalá algún día sepa ver lo mismo que tu.












lunes, 18 de abril de 2011

mirar por la ventana

Tráfico. Ruido. Trajes llevados por sus prisas. Semáforos: Rojos. Amarillos. Y, por fin, verdes.
Todos corren. Corren todos como locos. 
Comienza el espectáculo:
La mujer de rojo sale de aquella tienda, esa de caprichos absurdos que tanto le gusta. 
Es la de siempre, la de todos los miércoles. Siempre envuelta en el mismo cálido abrigo.
También puedo ver a aquel hombre de traje a cuadros y pajarita en cuello. La distingo porque es amarilla y se podría ver a años luz de distancia, que si no, nada. 
Entre la miopía y la altura, parecen todas borrosas hormiguitas de colores. 
Las caladas del cigarrillo me llenan los pulmones de imaginación. Imagino sus vidas. Tristes, apagadas. Colores monocromáticos que los abrazan. Cada cual su papel. Cada cual su función.
Teatro. 
Respiré profundamente. Otra calada. 
Y otra.
Y otra.
El humo dibujaba siluetas efímeras: me sentí acompañada.

maldito enano



                                                                           Amo su sonrisa de duende.







domingo, 17 de abril de 2011

llevo días oliendo a algodón dulce

Aire cargado de algodón de azúcar y licor de piruletas alcoholizadas.
Empalagoso. Penetraba en mi cerebro. Ardía.
Aguante la respiración. Por una milésima de segundo alguien muy parecida a mi se movía en el espejo.
Era olor a herida abierta por besos olvidados. Olor a sufrir por la carcoma de los nervios.
Olor a a ahogo y desahogo.
Intenso.
Intenso.
Intenso.
DEMASIADO intenso.
Asfixiante peste a vida que se pegaba a la piel.
Abrí la puerta de aquel café irlandés:
Brillábamos más que nunca.

we are golden