sábado, 11 de junio de 2011

Se llama Trotamundos.

Trotamundos tiene muchas ganas de comerse el mundo. Todo el mundo conoce a Trotamundos. Trotamundos siempre va por la calle saludando a todo el mundo. Así es Trotamundos.
A Trotamundos le gustaría comerse el mundo. Él nunca ha viajado, claro. Pero sin embargo Trotamundos, conoce al mundo como a la palma de su mano. Hablar con Trotamundos es viajar por el mundo. Él siempre me dice que viajaría toda la vida. Él, que no ha salido de su pequeño país, de su pequeña ciudad, de su diminuta vida. Trotamundos ama al mundo, con todos sus rincones. Trotamundos es pasiones y ensoñaciones. Es el mapa de todas las ciudades.
A Trotamundos le gustaría comerse el mundo, pero nunca ha cogido un avión; A él no le hacen falta aviones, utiliza la imaginación. Trotamundos es el mundo, señoras y señores. Hablar con Trotamundos, es viajar. No me refiero a viajar solo en espacio, sino también en tiempos y en colores. Del blanco y negro al arcoiris y al contrario, como él prefiera. A Trotamundos le encanta el mundo. A mi me encanta Trotamundos.
¡A Trotamundos le gustaría comerse el mundo!
Cuando pasé la noche con Trotamundos, los dos nos comimos el mundo. Visitamos todos los rincones.
No me dejó ni un orgasmo dentro de la piel.
Trotamundos se comió el mundo, yo "me comí" a Trotamundos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

arañazos de mi gato