domingo, 12 de junio de 2011

corazón de mimbre

Y me enamoró, ya ves, aunque era un hada alada y yo seguía siendo nada, no importó, eramos parte del mismo colchón.

/Amaneció, la vi irse sonriendo, con lo puesto,
por la puerta del balcón, el pelo al viento
diciendome adiós, porque decidió que ya
estaba hasta las tetas de poetas de bragueta y revolcón,
de trovadores de contenedor./

1 comentario:

arañazos de mi gato